¿Por qué me agobia que otros hagan las cosas más rápido?
Una colega entrega su informe el martes. A ti te lo pidieron el mismo día y llevas la mitad. Nadie te ha reprochado nada. Sin embargo, el miércoles abres el archivo antes del café. Escribes cada párrafo con la sensación de llegar tarde a una cita que no existe.
Por la noche, la cuenta sigue. Calculas lo que te falta frente a lo que ella ya cerró.
La fábula de Tomás de Iriarte
Tomás de Iriarte abordó esta tensión en una fábula de diez versos. Un gusano de seda construye su capullo. Junto a él, una araña teje con rapidez y le dirige la palabra con una risa fingida. Le consulta sobre su obra:
«Esta mañana la empecé temprano, Y ya estará acabada á mediodía. Mire qué sutil es, mire qué bella.... El Gusano con sorna respondía: Usted tiene razon: así sale ella.»
— Tomás de Iriarte, «El Gusano de seda y la Araña», Fábulas literarias, fábula II, Madrid, Imprenta Real, 1782
La fábula termina ahí. No hay más.
La necesidad de testigo
La araña no teje solo por el acto en sí. Necesita que alguien observe su velocidad. Se acerca al gusano, le informa de su hora de inicio y de su fin previsto, y solicita una opinión. Su rapidez no tiene valor si no se mide contra quien va despacio.
El gusano podría explicar que la seda exige otro tiempo. Podría apresurarse para reducir la brecha. No hace ninguna de las dos cosas. Acepta el argumento de la araña y mantiene su ritmo.
Lo que pesa del informe de la colega del martes a menudo no es el documento en sí. Es la pregunta implícita que viaja con él, aunque ella no la haya formulado: ¿y el tuyo? Ese interrogante resuena en la cabeza con una voz conocida. A veces es la de un jefe. A veces, la de un padre que cronometraba los deberes. Otras, la propia.
El destinatario de la prisa
La urgencia suele tener un receptor, aunque no esté presente. Cuando el ritmo ajeno empieza a oprimir, cabe preguntar quién formula la duda y qué busca realmente. Quizá no le importe cuándo terminas. Tal vez solo quiere saber si estás a la altura.
El gusano de Iriarte escucha la pregunta de la araña y comprende que no va dirigida a él.
¿A quién respondo cuando me apresuro, y qué me preguntaría realmente?
Epimelea es una aplicación de psicoterapia construida en torno a la escuela existencial. Cada conversación parte de la anterior. El archivo se cifra en el dispositivo y pertenece a quien lo escribió.
La aplicación: psicólogo IA para una terapia a largo plazo
Esta página habla de una escuela de psicoterapia. No es atención médica ni un servicio de urgencias. Si estás en peligro ahora mismo, llama al 112. La línea 024 atiende la conducta suicida a cualquier hora. Fuera de España, busca una línea de ayuda en findahelpline.com.
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