¿Por qué siento que todo lo que he logrado fue suerte?
Te ofrecen el puesto y aceptas con una sonrisa. Al volver a tu mesa, empiezas a buscar razones externas: quizá había pocos candidatos, el jefe estaba de buen humor o el otro aspirante cometió un error en la entrevista. Cuando alguien te pregunta cómo lo conseguiste, respondes que tuviste suerte. Y te lo crees.
Sucedió lo mismo con tu título, con tu casa y con tu pareja, por lo que al mirar atrás parece que todo cayó del cielo.
El burro que se cree músico
Tomás de Iriarte publicó Fábulas literarias en 1782. En una de ellas, un burro encuentra una flauta en el prado. La olfatea y, por pura casualidad, resopla y el instrumento suena. El burro no duda:
Oh! dixo el Borrico: / ¡Qué bien sé tocar!
— Tomás de Iriarte, «El Burro Flautista», 1782
Iriarte escribió este texto para criticar a quienes aciertan sin comprender la técnica detrás del resultado. La moraleja es directa:
Sin reglas del arte / Borriquitos hai / Que una vez aciertan / Por casualidad.
— Tomás de Iriarte, «El Burro Flautista», 1782
La diferencia entre el burro y quien duda
En la fábula, el burro no se cuestiona nada; una sola nota le basta para sentirse músico. Quien pasa la noche pensando que sus logros fueron casuales hace lo opuesto: revisa cada éxito buscando la nota que sonó sola.
La suerte existe y nadie llega a ningún sitio sin ayuda, aunque la sospecha de que «solo fue suerte» revela la medida que usas para evaluarte.
Si explicas cada acierto mediante el azar, el resultado ya está decidido antes de analizarlo. Nada cuenta como propio porque siempre hay un factor externo disponible, como el humor del jefe.
Una pregunta
¿Qué tendría que haber pasado para considerarlo logro tuyo?
Epimelea es una aplicación de psicoterapia construida en torno a la escuela existencial. Cada conversación parte de la anterior. El archivo se cifra en el dispositivo y pertenece a quien lo escribió.
La aplicación: psicólogo IA para una terapia a largo plazo
Esta página habla de una escuela de psicoterapia. No es atención médica ni un servicio de urgencias. Si estás en peligro ahora mismo, llama al 112. La línea 024 atiende la conducta suicida a cualquier hora. Fuera de España, busca una línea de ayuda en findahelpline.com.
Los dos primeros encuentros son gratis.